Elena Sibaja
Acompañamiento fonoaudiológico

Señales de alerta en el desarrollo del lenguaje infantil

Este artículo reúne información para comprender mejor el desarrollo de la comunicación y el lenguaje infantil.

¿Qué son las señales de alerta?

Las señales de alerta son características del desarrollo que pueden indicar que un niño necesita una observación más cuidadosa de su comunicación y lenguaje. No significan, por sí mismas, que exista un trastorno ni permiten establecer un diagnóstico.

Cada niño desarrolla sus habilidades a su propio ritmo. Sin embargo, existen habilidades comunicativas que suelen aparecer de manera progresiva durante los primeros años y que permiten observar cómo está avanzando el desarrollo.

¿Qué podemos observar?

Para comprender el desarrollo del lenguaje no basta con preguntarnos si un niño “habla mucho” o “habla poco”. También es importante observar cómo comprende, cómo se comunica, cómo utiliza los gestos, cómo participa en las interacciones y cómo va incorporando nuevas formas de expresión.

Antes de que aparezcan las palabras

La comunicación comienza antes de las primeras palabras. El contacto visual, las expresiones faciales, los gestos, la atención compartida, la intención de comunicarse y la respuesta a las personas forman parte de este proceso.

Por eso, cuando observamos el desarrollo temprano, también es importante preguntarnos si el niño busca compartir intereses, responde a la interacción, utiliza gestos para comunicar lo que necesita o quiere y participa en intercambios comunicativos con otras personas.

Cuando comienzan a aparecer las palabras

Conforme avanza el desarrollo, las palabras comienzan a utilizarse para pedir, señalar, nombrar, comentar, responder y participar en interacciones. Una señal que merece atención es cuando existe una diferencia persistente entre lo esperado para la edad y las habilidades comunicativas que el niño está mostrando.

También conviene observar si el vocabulario aumenta progresivamente, si el niño combina palabras conforme avanza su desarrollo y si utiliza el lenguaje con diferentes propósitos comunicativos.

La comprensión también importa

El lenguaje no se limita a lo que un niño dice. La comprensión de palabras, instrucciones, preguntas y situaciones comunicativas también forma parte del desarrollo.

Cuando existen dificultades importantes para comprender lo que otras personas comunican, especialmente cuando estas dificultades son persistentes, es recomendable prestarles atención y valorar el desarrollo de manera integral.

Señales que conviene observar con atención

Algunas situaciones que justifican una observación más cuidadosa incluyen la ausencia o escasez de recursos comunicativos esperados para la etapa de desarrollo, dificultades persistentes para comprender o expresar mensajes, poca intención comunicativa, pérdida de habilidades que anteriormente estaban presentes o una dificultad que interfiere de manera significativa con la participación cotidiana.

Una regresión del desarrollo, es decir, la pérdida de habilidades comunicativas o lingüísticas que ya habían sido adquiridas, merece especial atención y debe ser valorada oportunamente.

También es importante considerar el contexto completo del niño. El desarrollo de la comunicación está relacionado con múltiples factores, por lo que una sola característica no permite determinar por sí misma qué está ocurriendo.

No todas las diferencias significan un trastorno

Observar una señal de alerta no significa diagnosticar. El desarrollo infantil presenta variabilidad y una misma característica puede tener diferentes explicaciones dependiendo de la historia del niño, su entorno, sus oportunidades de interacción y el conjunto de habilidades que presenta.

Por esta razón, la observación debe evitar tanto la minimización de las dificultades como la interpretación alarmista de una sola conducta.

¿Cuándo buscar orientación?

Cuando existe una preocupación persistente sobre la comunicación o el lenguaje, buscar orientación profesional puede ayudar a comprender mejor qué está ocurriendo y qué tipo de seguimiento puede ser pertinente.

Una valoración no tiene como objetivo colocar una etiqueta de manera apresurada. Su propósito es reunir información, identificar fortalezas y necesidades y orientar las decisiones de acompañamiento de acuerdo con las características particulares de cada niño.

Observar también es una forma de acompañar

Prestar atención al desarrollo del lenguaje no significa convertir cada interacción en una sesión de ejercicios. Las experiencias cotidianas ofrecen numerosas oportunidades para comunicarse: compartir una actividad, mirar juntos un libro, conversar, esperar una respuesta, seguir el interés del niño y responder a sus intentos de comunicación.

La calidad de estas interacciones importa porque el lenguaje se desarrolla dentro de relaciones y experiencias comunicativas significativas.

Una mirada integral al desarrollo

La comunicación y el lenguaje forman parte de un desarrollo más amplio. Por eso, cuando existe una preocupación, conviene considerar también la interacción social, el juego, la comprensión, la atención, la audición, el desarrollo cognitivo y las características del entorno.

Mirar al niño de manera integral permite evitar conclusiones apresuradas y construir un acompañamiento más ajustado a sus necesidades.

Para recordar

Las señales de alerta no son diagnósticos. Son elementos que pueden indicar que vale la pena observar con mayor detenimiento el desarrollo y, cuando corresponde, buscar una valoración profesional.

Detectar una posible dificultad no significa anticipar un resultado. Significa abrir la posibilidad de comprender mejor al niño y tomar decisiones oportunas basadas en sus características, necesidades y fortalezas.

Estimular con intención cambia trayectorias.

Referencias